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Con la victoria de Gustavo Petro el pasado 19 de junio el Pacto Histórico pretende ser jugador clave en las regionales de 2023. /Foto: Tomada de @ColombiaHumana_

‘El Pacto Histórico está en pañales y dividido para las elecciones locales en Cartagena’: Orlando Higuera

Orlando Higuera, director del programa de Ciencia Política de la Universidad Tecnológica de Bolívar,  analizó el mensaje político de las presidenciales en Cartagena y los desafíos que el Pacto Histórico enfrenta para ganar la Alcaldía de esta capital en 2023. 

El caudal electoral que el Pacto Histórico logró en la segunda vuelta presidencial, al duplicar en votos a Rodolfo Hernández, y en las Legislativas del 13 de marzo, al ganar una curul por Bolívar en la Cámara de Represantes, tiene a ese movimiento como un seguro competidor por la Alcaldía de Cartagena en 2023.

Especialmente, porque esa fuerza política busca capitalizar a nivel local los vientos de renovación que soplan desde el 19 de junio en Colombia, con la victoria del exsenador y exalcalde de Bogotá Gustavo Petro, primer presidente de Colombia que militó en una guerrilla (M-19) y con ideas moldeadas por la lucha social.

El camino del progresismo en la capital de Bolívar, sin embargo, no pinta despejado ni en línea recta debido a un extenso sonajero de nombres, que ya se siente con fuerza. Varios de ellos con una reconocida trayectoria electoral en el departamento. Además, el Pacto Histórico corre el riesgo de desinflarse pronto si no apuesta por unir y consolidar a sus bases.

Para entender el mensaje político de las presidenciales y los desafíos que el Pacto enfrenta para llegar a la Plaza de La Aduana, La Contratopedia Caribe entrevistó al politólogo Orlando Higuera, magíster en Estudios Internacionales de la Universidad de Los Andes, actual director del programa de Ciencia Política de la Universidad Tecnológica de Bolívar (UTB) y representante en Bolívar de la Misión de Observación Electoral (MOE) en elecciones pasadas.

 

 

La Contratopedia Caribe. El Pacto Histórico sacó casi 269.000 votos en Cartagena, mientras que Rodolfo Hernández 121.000. Si bien Gustavo Petro recibió apoyo clientelista de grupos como los de los parapolíticos William Montes y Miguel Ángel Rangel, también hubo mucho apoyo de base. ¿Cómo interpreta esas cifras?

Orlando Higuera. Durante todo el período electoral, Petro tuvo apoyo sostenido en Cartagena. Lo vimos en la Consulta del Pacto Histórico, que aquí fue la más votada. 

En cuanto a los apoyos que pudo haber tenido de William Montes, Miguel Ángel Rángel y otros políticos cuestionados, no necesariamente iban a pesar tanto en Cartagena como sí en el resto del departamento. 

Acá la votación de Petro se cimentó, principalmente, en los movimientos sociales y en los jóvenes. Casi todos los docentes de Bolívar estaban con él.  También tuvo mucho apoyo de los movimientos LGBTI y afro, que se sienten representados con Francia Márquez como vicepresidenta. 

Hay que reconocer que hubo un cambio en las prácticas, incluso de la militancia de base, que se organizó logísticamente con el transporte. Gente que voluntariamente dijo: ‘Yo pongo mi carro para todo aquel que quiera ir a votar’. 

Hicieron una campaña más tradicional, por decirlo de alguna forma, con el manejo del transporte.

 LCC. Y poner el transporte no implica hablar de compra de votos, ¿no?

OH. Exactamente. Cuando estuve en la campaña a la Presidencia de Antanas Mockus, en 2010, el transporte fue una de las dificultades que identificamos.  La gente en Cartagena, en muchos casos, por haber sido capturada por redes clientelistas de compra de votos, vota en puestos muy lejanos a su domicilio. 

Esta elección nos mostró que facilitar el transporte, sin que medie la compra del voto, sí hace que la gente acuda masivamente a los puestos y vote más libremente. 

De hecho, en algún momento, ha habido propuestas para que Transcaribe opere gratis el día de las elecciones, pero hacer eso cuesta casi $400.000.000 y dadas las dificultades financieras del sistema es casi imposible.  

LCC. Entonces, ¿toda esta logística está dentro de las reglas electorales y no debe satanizarse como muchas veces se hace?

OH. No está prohibido por ley. De hecho, hay un rubro de transporte en las rendiciones de cuentas que las campañas hacen a la Contraloría y al Consejo Nacional Electoral.

El día de las elecciones, por ejemplo, yo podría llevar a mi esposa, a mis suegros y a mis vecinos a sus puestos de votación. Aquí lo que hay es una intencionalidad: si quiero facilitarles a quienes van a votar por el candidato que estoy apoyando su llegada al puesto a votación, pues lo voy a hacer. Y eso no necesariamente implica que esté comprando conciencias ni incurriendo en actos de corrupción. 

La satanización que ha sufrido el transporte de votantes pasa, principalmente, por ser un mecanismo utilizado por las redes de corrupción electoral.

LCC. El Pacto Histórico se coronó como la segunda fuerza política departamental, después de los conservadores, en las pasadas Legislativas. Ese caudal de votos les permitió hacer historia con la llegada de la primera palenquera al Congreso. ¿Qué le plantea a los movimientos políticos tradicionales de Bolívar estos resultados, reforzados ahora con la victoria presidencial de Petro?

OH. De cara a las elecciones locales del próximo año, el Partido Conservador de Bolívar parte con ventaja porque controla la Gobernación y tiene una senadora y cuatro representantes a la Cámara. De alguna forma, el partido a vencer es el Conservador. 

Por el lado del Pacto Histórico, que puso a Cha Dorina Hernández como representante, hay un poder más inflado o artificial. Uso estos calificativos que pueden ser rudos porque en este momento ellos no tienen una base sólida.

Por un lado está Adelina Covo, que es una línea mucho más institucional y en el imaginario es la dueña del lapicero con el que se van a firmar los avales. Fue candidata a la Alcaldía de Cartagena con un desempeño paupérrimo en las elecciones pasadas. 

Por otro lado, hay unos procesos de base donde encontramos mucha más diversidad e incluso competencia. 

El Pacto Histórico corre un riesgo bastante grande y es el de desinflarse muy rápido. Y eso puede pasar en la medida en que pongan un candidato sin consultar a las bases, tipo Adelina, o que pongan a un candidato que venga de procesos sociales, pero no logre recoger suficientes apoyos y no garantice ningún éxito electoral.

LCC. Y a eso se suma que Petro no podrá ser protagonista…

OH. Conseguir a alguien que logre el efecto Petro en lo local va a ser muy difícil. Ya Petro no va a poder montarse en la tarima diciendo: ‘Yo soy Gustavo Petro y quiero que Pepito Pérez sea su alcalde’. Ya no tienen esa ventaja. 

Creo que ilusionarse con los resultados electorales de Gustavo Petro sería un error para las bases sociales del Pacto Histórico de cara a las elecciones regionales. Esas elecciones nos van a mostrar el talante del Pacto Histórico y si tomarán o no las decisiones centralizadas, desde Bogotá.

Va a ser un reto, no solo en Cartagena sino en todo el país.

LCC. Además serán unas elecciones muy reñidas en Cartagena porque ya suenan varios exmandatarios con votos para la Alcaldía…

OH. La Alcaldía de Cartagena va a estar profundamente competida. Cuando te pones a ver a los exmandatarios, encuentras que suenan Yolanda Wong (exalcaldesa de Cartagena), Dumek Turbay (exgobernador de Bolívar) o Pedrito Pereira (exalcalde de Cartagena).

Probablemente, los conservadores lleguen a presentar varios candidatos, fraccionando sus votos, pero hay que esperar qué decidirán los Blel y los Montes. Además, Pedrito Pereira, que también es conservador, no necesariamente responde a esas casas políticas.

También están aquellos que renunciaron a seguir en el Congreso y que no sabemos qué van a hacer, como Fernando Nicolás Araújo y Andrés Felipe García.

LCC. También habría que ver qué pasará con Salvemos a Cartagena…

OH. Lo más probable es que William Dau trate de poner a alguien que represente sus banderas de continuismo en la Alcaldía. El tema es que ese candidato o esa candidata va a tener un escenario difícil porque no podríamos decir que ésta ha sido una administración brillante. 

Tampoco ninguno de los secretarios sobresale porque se han mantenido en segundo plano. La estrella que más brilla es el alcalde.

LCC. Los Blel son hoy el grupo político de Bolívar más poderoso porque tienen la Gobernación, tres curules en el Congreso, alcaldías municipales, concejales y diputados. Sin embargo, su candidato Federico ‘Fico’ Gutiérrez no pasó a segunda vuelta. ¿Cómo se interpretan estos resultados si esa maquinaria ha demostrado funcionar eficientemente por décadas?

OH. Es que las maquinarias no se movieron tanto en la primera vuelta. Más allá de poner la cara y de decir ‘yo apoyo’, no se metieron de lleno en temas operativos porque se quedaron sin plata después de las Legislativas y no era seguro invertir en un candidato que no era el suyo.

El candidato cercano a los Blel no era Fico, era Barguil. Fue a él a quien apoyaron en la consulta Equipo por Colombia.

De hecho, la gerencia de la campaña de Fico en Cartagena no estaba en manos de un político sino de un empresario. La campaña de Fico intentó ser más ejecutiva que política y podía llenar plazas, pero eso no se traducía necesariamente en votos. 

Tanto Fico como Hernández creyeron que era suficiente el antipetrismo para llegar a segunda vuelta y ganar. Ambos eran muy malos candidatos y quizá hubiera sido mucho más factible que Sergio Fajardo o Alejandro Gaviria le ganaran a Petro, así eso suene a inflarles el ego, porque son perfiles más técnicos que Hernández y Fico, incapaces de hilar tres ideas seguidas. 

Claramente, a Fico también le pesó muchísimo el apoyo del uribismo, que la gente vio como un posible continuismo del gobierno de Iván Duque, y la fuerza que fue tomando Rodolfo Hernández como un outsider de la política.

LCC. Si bien no son trasladables los votos de las presidenciales a las elecciones regionales, está latente la posibilidad de que un candidato por fuera de la política tradicional gane. Cartagena tiene más de una década escogiendo outsiders. Campo Elías, Manolo y ahora Dau son ejemplos de eso.

OH. Judith Pinedo también llegó fruto de un proceso ciudadano, precedido por el Movimiento Cartagena 1815. Allí muchos ciudadanos promovimos el voto en blanco. En Cartagena hay más votos de opinión de lo que se cree. 

Sí, es cierto que hay una especie de cansancio en la ciudadanía con las estructuras políticas tradicionales. Pero a la pregunta de si el Pacto Histórico podría ganar la Alcaldía de Cartagena hoy, diría que no. Ese movimiento está en pañales y dividido

Si yo viera una campaña en la que tanto la institucionalidad partidista como los procesos de base van para el mismo lado, diría que de pronto tienen altas probabilidades de ganar. 

Sin embargo, hay una fractura y una consolidación de liderazgos chiquititos que se magnifican en redes sociales o que la gente cree que son fuertes, pero al final terminan siendo una mentira completa desde el punto de vista electoral. 

El Pacto debe aprovechar este momento para reducir las llamas. Ellos van a estar muy marcados por lo que Petro haga durante los primeros días de gobierno con su Plan de Desarrollo. Han generado tantas expectativas diciendo que ahora sí podrán hacer muchas cosas que antes no podían porque estaban en la oposición.

Para las elecciones de 2005, en Cartagena tomó fuerza el movimiento promotor del voto en blanco Cartagena 1815. 

Esa iniciativa, conformada por empresarios, líderes de opinión y académicos,  nació en señal  de protesta por las malas administraciones locales de La Heroica hasta ese momento y para rechazar la candidatura de Nicolás Curi (fallecido y condenado por celebración indebida de contratos).

Con una alta abstención, Nicolás Curi ganó la Alcaldía, por tercera vez ese año, con varios líos judiciales a cuestas por sus anteriores gobiernos. Su contrincante fue Mery Luz Londoño.

LCC. ¿Cómo es eso de los liderazgos pequeños?

OH. Hay personas que se encargaron de estar en un nodo (líder de una zona) durante la campaña presidencial y por eso dicen que merecen ser candidato o candidata al Concejo, por ejemplo.

Salen tantos precandidatos que terminan perdiendo el foco de que la política es pragmática. La política se gana es con votos y terminan poniendo de candidatos al Concejo a líderes barriales históricos que sacan menos de 500 votos. 

Los movimientos políticos tienen que cambiar un poco el chip de esas reparaciones históricas o simbolismos, que son muy importantes, pero que a la hora de las elecciones pesan muy poco. 

Un reto que tienen es formar candidatos, aprovechar estos primeros meses de gobierno para posicionarlos en la opinión pública de Cartagena y ahí sí pensar en una lista muy incluyente, pero también bastante pragmática, que consiga por lo menos tener concejales propios para facilitar y mover los futuros proyectos que tenga la nueva Alcaldía o una oposición sólida en caso de que el alcalde o la alcaldesa no salga de estos movimientos alternativos.

LCC. ¿Y  qué se puede esperar de la relación Dau-Petro?

OH.  De ese año y cuatro meses que van a convivir, realmente, serán pocos meses de ejecutoria, teniendo en cuenta que el gobierno Petro se posesiona en agosto y va a tener hasta febrero o marzo para presentar el Plan Nacional de Desarrollo. Posteriormente, en abril o mayo comienza el período de Ley de Garantías por las elecciones locales. 

No es mucho lo que van a trabajar juntos. 

No creo que haya confrontación entre ellos. Probablemente, serán unas relaciones de mucha colaboración y consenso. El talante que está mostrando Petro en los últimos días invita a pensar en relaciones muy armónicas con las regiones.

Creo que la imagen de Petro sobre Dau es bastante positiva, teniéndolo como un activista anticorrupción, un outsider político. 

Sin embargo, primero hay que ver cómo termina lo de la Contraloría, si a Dau lo suspenden o no. Dau, sin duda, se ganó una bala de oxígeno gratuita con el paso de su proceso de la Contraloría local a la nacional. Eso le da mayor margen de maniobra, sobre todo para consolidar alianzas estratégicas.

El 24 de junio pasado, la  Contraloría General anunció que hará una intervención funcional en la Contraloría de Cartagena y asumirá la investigación que esa oficina lleva en contra del alcalde William Dau, por presuntas irregularidades en la compra de unas pruebas rápidas para detectar Covid-19.

Según la Contraloría de Cartagena, existen indicios de que esos tests los terminaron usando personas que podían solicitarlos a través de sus EPS y no quienes realmente los necesitaban porque no tenían recursos para pagar por ellos.

Por esa investigación, el contralor Rafael Castillo Fortich le pidió, en mayo, al alcalde Dau sacar de la dirección del Departamento Administrativo Distrital de Salud (Dadis) a Johana Bueno, quien avaló los estudios previos de esa compra.

Pocos días después, Castillo le pidió al presidente Iván Duque suspender al alcalde Dau. 

Tan pronto conoció la orden de suspensión en su contra, Dau le pidió al presidente aplicar la excepción de inconstitucionalidad a esa resolución, asunto sobre el que aún Bogotá no responde.

También le solicitó a la Contraloría nacional una intervención funcional para asumir la investigación en su contra, situación que ya ocurrió y congela, por lo pronto, el pedido de suspensión hecho desde Cartagena.

LCC. Y en cuanto a la agenda de trabajo, ¿qué temas podrían ser prioritarios?

OH. Hay temas que afectan a Cartagena, pero no necesariamente son exclusivos de Cartagena. Por ejemplo, el Canal del Dique. Como proyecto para la ciudad y para el norte de Bolívar en general, es muy importante. 

Sin embargo más allá de lo que promueve en términos de desarrollo económico hay que tener en cuenta los reclamos de las poblaciones ribereñas, en cuanto a la construcción de verdad y reparación por los hechos que sucedieron en el marco del conflicto armado. El Dique, según lo que ellos relatan, es un cementerio fluvial.

Ese proyecto está estructurado, pero el Gobierno Nacional no lo ha puesto en marcha.

Uno de los temas más importantes es la adaptación o la lucha contra el cambio climático. La Protección Costera, que se está ejecutando en este momento en Cartagena, es una primera parte de un proyecto que a largo plazo va a resultar muy importante para proteger a la ciudad frente al aumento del nivel del mar.

La lucha contra la corrupción también va a ser fundamental. Petro hasta ahora ha mostrado bastante pragmatismo con el perdón social, pero claramente su vida política ha estado marcada por la lucha contra la corrupción. 

Más allá de lo que suceda con Cartagena, también hay que ver todos los temas relacionados con la construcción de paz a nivel territorial.

LCC. Y en cuanto a Cha Dorina, ella tiene toda una trayectoria social en la que coincide con la vicepresidenta Francia Márquez. De esa curul, sin duda, Bolívar podrá esperar muchas cosas…

OH. Será interesante esa curul porque ella es una de seis en Bolívar, pero en el Congreso forma parte de la bancada más grande del país. Entonces, el trámite de proyectos de ley o las iniciativas legislativas que puedan consolidarse desde esa curul serán fundamentales para Bolívar porque no sólo serán proyectos desde los intereses del Partido Conservador o de la Casa Blel.

0 respuestas a “‘El Pacto Histórico está en pañales y dividido para las elecciones locales en Cartagena’: Orlando Higuera

  • La división es porque están afanados para jalar hacia su lado en lugar de generar una conjunción de fuerzas diversas y permitir que las bases decidan su liderazgo. Yo se que con quienes he hecho equipo de trabajo no vamos a apoyar a ninguno que se imponga y menos si es desde fuera.

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