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Con la denuncia de una iniciativa de control ciudadano, la administración de Jaime Pumarejo ha tenido que explicar cómo invertirá un billón de pesos, durante los próximos 20 años, en arborización. /Foto: Ofiprensa Alcaldía de Barranquilla.

Los árboles que pusieron a Pumarejo a dar explicaciones

Una denuncia ciudadana tiene al gobierno barranquillero rindiendo cuentas, desde agosto pasado, sobre la financiación de uno de sus programas bandera: la arborización del espacio público gracias a una billonaria inversión, que ejecuta una empresa de economía mixta.

Una denuncia ciudadana por el billón de pesos que la Alcaldía de Barranquilla comprometió, para la arborización y el paisajismo de los próximos 20 años de esta capital, tiene desde agosto pasado a la administración de Jaime Pumarejo dando explicaciones sobre cómo invertirá esa plata. 

La Alcaldía ha publicado mensajes en redes sociales, ha hablado con medios de comunicación, ha difundido un comunicado de prensa y hasta les ha enviado mensajes de texto a los barranquilleros para explicarles por qué le pidió al Concejo que le aprobara, en mayo, el uso de recursos de libre destinación, regalías de la Triple A y hasta el 90% del impuesto a la telefonía para una nueva fase del programa de arborización Siembra Barranquilla, implementado por la empresa Siembra MAS SAS.

Los barranquilleros solo conocieron el monto de esos recursos y el aval exprés del Concejo, después de la denuncia que Datos Baq publicó el 2 de agosto en su perfil de Instagram. Esta es una iniciativa de control ciudadano liderada desde enero de 2020 por Rony Muñoz, excandidato a la Cámara del Polo Democrático. 

Justificar sus decisiones sobre plata pública no es una práctica usual del charismo, movimiento político detrás de la Alcaldía de Barranquilla desde 2008 y de la Gobernación del Atlántico desde 2020, que por segundo año consecutivo enfrenta férreas críticas por el manejo de los recursos públicos.

Primero, por acusaciones de pago de coimas, que en febrero del año pasado hizo la prófuga exsenadora Aida Merlano desde Venezuela e involucran al exalcalde Alejandro Char y al contratista Faisal Cure.

Después, por  el tamaño de los mercados entregados por la Alcaldía y la Gobernación del Atlántico durante la cuarentena por Covid-19, y en octubre también de 2020, por una denuncia del ganadero Luis Enrique Guzmán Chams, quien dijo haber prestado una plata como parte de una coima por la construcción de un megatanque de agua.

Por esos supuestos pagos de coimas pocos implicados han dado explicaciones públicas, mientras que los mercados generaron tanta indignación ciudadana, que incluso a la gobernadora Elsa Noguera le tocó grabar un video para detallar el costo de los alimentos y de su transporte.

Video, comunicados y mensajes de texto

Datos Baq publicó en su perfil de Instagram que, “de espalda a la ciudad”, el alcalde Pumarejo y el Concejo firmaron vigencias futuras por 20 años.

La publicación comenzó a viralizarse entre mensajes de indignación contra el Distrito y el Concejo, y acusaciones de imprecisión por las cuentas que Datos Baq hizo con la plata comprometida y el valor que costaría cada árbol sembrado.

El 6 de agosto, cuatro días después, Datos Baq amplió su denuncia señalando que el Concejo aprobó ese billón en vigencias futuras en menos de una semana, pues celebró el primer debate, el 27 de mayo, y el segundo, el 31 de mayo. El 2 de junio, Pumarejo sancionó el acuerdo. Con ese aval el Concejo mostró una vez más su poco control político y, por el contrario, cuán fluida es su relación con la administración distrital.

Ese mismo día, W Radio retomó la denuncia de Datos Baq en su franja matutina de noticias y la Alcaldía tuvo que comenzar a explicar el billón comprometido. El gerente de la ciudad, Carlos Acosta, dijo que con estos recursos Barranquilla busca garantizar el mantenimiento de sus zonas verdes para que los árboles sembrados desde 2017 —cuando el programa comenzó— y los que aún faltan por sembrar no se mueran.

Hasta 2020, Barranquilla había sembrado 108.088 árboles y recuperado 335.924 metros cuadrados de paisajismo. La meta del Distrito es tener sembrados 250.000 árboles antes de 2023 (Aunque en algunos comunicados la Alcaldía menciona hasta 300.000 árboles).

Tras la difusión de la denuncia en una de las emisoras más escuchadas del país, la Alcaldía comenzó una estrategia pedagógica en redes sociales con fotografías que muestran el antes y después de los espacios recuperados. Especialmente, uno de sus contenidos más comentados ha sido un video publicado por Jaime Pumarejo, el 9 de agosto, en su perfil en Twitter para responder las “válidas preguntas” de la ciudadanía.

En tono pedagógico y realizado con ilustraciones (doodle art), el video resalta que los recursos a 20 años equivalen a menos del 1% del presupuesto anual de Barranquilla ($53.000 millones). Además, en ese audiovisual, la Alcaldía comparó su inversión con las de capitales como Bogotá o Madrid para señalar que el billón comprometido no es una suma desproporcionada.

Más allá de las imprecisiones estadísticas por comparar ciudades con políticas de arborización y presupuestos  distintos, y en el caso madrileño sin tener en cuenta el contexto económico europeo, lo que el video no explica es por qué la iniciativa no tuvo suficiente debate en el Concejo ni por qué la Alcaldía no la socializó con la ciudadanía antes de solicitar su aprobación.

El 11 de agosto, dos días después de la divulgación del video, la Alcaldía comenzó a enviarlo a los números celulares de algunos barranquilleros. Para verlo, debían dar clic en el vínculo de Youtube, acompañado del mensaje: “Conoce cómo funciona y cómo se invierten los recursos en Siembra Barranquilla”. A través de ese canal de difusión, la Alcaldía también suele enviar información sobre sus distintas actividades y programas.  

Mensaje de texto enviado por la Alcaldía de Barranquilla explicando la financiación del programa Siembra Barranquilla.

Las explicaciones de la Alcaldía también han llegado, el último mes, a través de medios locales aliados. En El Heraldo, el gerente Carlos Acosta dijo que la siembra masiva de árboles busca “allanar el camino” para convertir a Barranquilla en una biodiverciudad soñada. Mientras que en Emisora Atlántico, la gerente de Barranquilla Siembra Katia Navarro, dijo que con esos recursos habrá tres años más de arborización y paisajismo, y 17 años de mantenimiento de zonas verdes.

Las explicaciones de la Alcaldía también han incluido la publicación de un comunicado con preguntas y respuestas,  disponible en su sitio web desde el pasado 15 de agosto. Si Barranquilla invertirá un billón de pesos en siembra de árboles, si esa suma es mucha plata o qué implica la alianza del Distrito con una empresa privada para ejecutar su política de arborización, son algunos de los interrogantes resueltos.

Que la Alcaldía lleve un mes explicando y defendiendo su billonaria inversión en arborización es una evidencia sólida de lo que el control ciudadano logra, pero sobre todo muestra que a diferencia de otros años hay un grupo de voces barranquilleras que no está dispuesto a quedarse callado, particularmente, ante decisiones que comprometen los recursos de la ciudad a largo plazo. 

Por el contrario, esas voces se manifiestan en columnas de opinión, en redes sociales o en la calle.  Se involucran cada vez más en la discusión política, apuestan por “nuevas ideas y propuestas para Barranquilla” y critican el modelo de ciudad impulsado por los Char, cimentado sobre millonarias obras públicas y una abultada pauta publicitaria.

Consultada sobre la difusión de contenidos como el video del billón, Adriana Algarín, estudiante de doctorado en ‘Estudios de gobierno local’ en la Universidad de Birmingham (Reino Unido), considera que son insumos que pueden facilitarle al Distrito su ejercicio de rendición de cuentas (Lea aquí las respuestas completas).

Lo dice porque desde ciertas posturas, “las acciones de información constituyen, por sí mismas, acciones de rendición de cuentas”. Pero, entendiendo la rendición de cuentas como interacciones por la relación Estado-Ciudadanía, “el video publicado por la Alcaldía es apenas un insumo” que facilitaría dicho ejercicio, resalta. 

Para Algarín, cuya tesis doctoral es sobre rendición de cuentas, se necesitan más espacios “para dar explicaciones amplias y claras a los cuestionamientos que se han hecho (y aún pueda hacer la ciudadanía)”, pues estos ejercicios forman parte de la transparencia informativa a la que deben apostar las administraciones de manera frecuente y en un lenguaje claro.

Pese al impacto que iniciativas como Datos Baq generan, es poco el control ciudadano en Barranquilla. Especialmente, por tres razones, explica Algarín:

  1. Por el “altísimo” costo en tiempo y experticia para verificar la contratación pública.
  2. Porque las acciones de la ciudadanía no conducen, muchas veces, a que las entidades cambien sus patrones de conducta.
  3. Por el temor a expresar desacuerdo o insatisfacción. “Aunque hay señales de que eso está cambiando”, anotó la investigadora. 

Las dudas detrás del privado de los árboles

El debate ciudadano que Datos Baq desencadenó se ha dado en medio de suspicacias por el privado que participa en la arborización de Barranquilla, pues el billón comprometido por el Distrito lo ejecutará la empresa Siembra MAS SAS.

Se trata de  una sociedad de economía mixta, creada en 2017 durante la segunda administración de Alejandro Char, en la que también nacieron otras dos empresas mixtas para el manejo del alumbrado público y la salud distrital.

Esa figura de sociedad de economía mixta, que reemplazó a las concesiones, generó críticas entre columnistas locales, por el nulo debate propiciado por la Alcaldía, pese a entregar el manejo de lo público por hasta 30 años a sociedades con participación privada. 

Los socios de Siembra MAS son la Agencia Distrital de Infraestructura, con el 76% de las acciones, y Ecojardineros SAS, con el 24% restante. Esta última, registrada en la Cámara de Comercio de Barranquilla desde 2017. 

Su accionista mayoritario es Jardineros Ltda (90% de las acciones), empresa bogotana, fundada en 1982 y cuyo representante es Ángel Jiménez Garzón.

La otra empresa con el 10% restante es Ecorenovación SAS. Es de Barranquilla y existe desde 2013. Sus representantes y socios son los hermanos Luis Fernando y Óscar Germán Gómez Cadena, dueños de la tienda Etniko, especializada en ropa y accesorios deportivos.

Por la relación de amistad entre los hermanos Gómez Cadena y los hermanos de la gobernadora Elsa Noguera hay ruidos en Barranquilla, que especialmente involucran a Daniel Noguera, quien trabajó durante la segunda administración de Alejandro Char como gerente de los Juegos Centroamericanos, de los que esta capital fue sede en 2018.

El gerente de Barranquilla Carlos Acosta negó en entrevista a W Radio Colombia, el 6 de agosto, que Daniel Noguera estuviera detrás de la arborización de Barranquilla. De hecho, el nombre de Noguera no aparece en la constitución accionaria de las empresas que componen a Ecojardineros SAS.

Lo que sí muestran los registros públicos son vasos comunicantes entre los accionistas de Siembra MAS y la empresa Tropipalmeras, propiedad de los hermanos Noguera, revelaron Diario Criterio y 360grados.co.

Todo este episodio evidencia que por cuenta del control ciudadano, Pumarejo y su gabinete han tenido que salir a explicar un negocio billonario que ya iba pasando de agache. 

2 respuestas a “Los árboles que pusieron a Pumarejo a dar explicaciones

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