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El megacontratista Julio Gerlein afronta un proceso penal por corrupción electoral. /Foto: Tomada de ZonaCero.Info

La mala hora de los Gerlein de Barranquilla

La reapertura del caso Navelena en la Contraloría General es el hecho más reciente de una seguidilla de golpes a la otrora poderosa familia política de Barranquilla. La captura de Aida Merlano les generó un torbellino del que aún no se reponen.

Esta semana, el periodista Daniel Coronell informó que la Contraloría General decidió reabrir el caso Navelena, que involucra a la corrupta Odebrecht, multinacional brasilera, y a Valorcon, de los Gerlein, por la fallida navegabilidad del río Magdalena. 

Es el más reciente lío de la familia barranquillera, una de las más poderosas del siglo pasado en Colombia. Sin embargo, ese grupo ya no tiene el brillo de años atrás, cuando lideraba un imperio clientelista con Roberto Gerlein en el Senado, fallecido en 2021 como el senador más longevo del país. 

Esa familia, megacontratista desde hace décadas y una de las más recurrentes en la contratación pública de Barranquilla en la era charista, enfrenta desde 2018 más de un señalamiento de su exaliada Aida Merlano, la reorganización de su empresa Valorcon y la imputación de cargos a su patriarca Julio Gerlein por corrupción electoral.

Por esa seguidilla de líos, los Gerlein han perdido poder político y han visto golpeado el prestigio social que por décadas cultivaron en Barranquilla, especialmente visible con la dinastía de reinas del Carnaval que construyeron desde 1988.

Estos son algunos de los líos recientes que golpean a la otrora poderosa familia barranquillera. Está por verse qué tanto más tocarán fondo con los casos Merlano y Navelena, aún con un largo camino por recorrer. 

El caso Navelena

Navelena debía devolverle la navegabilidad a casi un kilómetro del Magdalena. Foto: Cormagdalena.

La Contraloría investigará, una vez más, el fallido contrato por $2,5 billones que la Corporación Autónoma Regional del Río Grande de la Magdalena (Cormagdalena) adjudicó, para recuperar la navegabilidad de 908 km del río Magdalena, al Consorcio Navelena, integrado por:

  • La Constructora Norberto Odebrecht, de Brasil, con el 87% de participación.
  • Y Valores y Contratos SA (Valorcon), de Barranquilla, con el 13% restante de participación.

El auto de apertura de investigación, publicado por El Tiempo, incluye además de Navelena (Odebrecht y Valorcon) a los exdirectores de Cormagdalena Alfredo Varela De la Rosa, Luis Álvaro Mendoza Mazzeo, Lucas Ariza Buitrago, Pedro Pablo Jurado Durán y Luis Fernando Andrade.

La Contraloría estima que con ese contrato adjudicado por Cormagdalena hubo un detrimento de $189.000 millones. Cormagdalena, además, señaló “presuntos pagos irregulares y de abuso y desviación de poder por parte de Navelena para obtener el contrato”, informó La Silla Vacía.

Los problemas para Navelena se agravaron en 2017, cuando quedó al descubierto la red de sobornos usada por la brasileña Odebrecht para ganar contratos públicos en Latinoamérica. Ante este escándalo internacional, los bancos no siguieron apoyando a este consorcio, que no logró su cierre financiero para garantizar la navegabilidad del río Magdalena.

Cormagdalena liquidó ese contrato y en 2018 la Supersociedades disolvió el Consorcio Navelena, por inconsistencias contables y millonarias acreencias producto de la fase de estructuración inicial (la única que alcanzó a ejecutar Navelena).

Los señalamientos de Aida Merlano

Desde Caracas, Venezuela, Aida Merlano contó detalles de un entramado de corrupción que involucra a Julio Gerlein. Foto: Video Semana.

La captura de la exsenadora Aida Merlano por corrupción electoral desencadenó varios golpes para esta familia, pues la ahora prófuga fue financiada por otro rostro clave de ese grupo: el contratista Julio Gerlein, con quien mantuvo una relación sentimental por años.

La Corte Suprema de Justicia condenó a Merlano por los delitos de corrupción al sufragante, concierto para delinquir y porte o tenencia ilegal de armas.

Tan pronto Merlano se escapó y huyó a Venezuela, aumentaron los problemas para los Gerlein porque, desde territorio chavista, su exaliada comenzó a contar cómo ese grupo político-económico financió campañas políticas y pagó coimas para ganarse varios contratos públicos.

La exsenadora Merlano dijo, desde Venezuela, que Julio Gerlein había pagado $3.000 millones para favorecer a un candidato a la Alcaldía de Cartagena en unas elecciones atípicas y asegurarse así la extensión de un contrato de concesión.

Esa concesión cartagenera tiene los días contados, pues la Contraloría ha dicho que su tiempo ya se cumplió y, por el contrario, las empresas detrás (una de ellas es Valorcon de los Gerlein) deben reembolsarles recursos a los cartageneros.

Merlano también dijo que el contratista Faisal Cure, con el que Valorcon se ha ganado varios contratos públicos en Atlántico creando uniones temporales o consorcios, le había entregado $3.000 millones al exalcalde Alejandro Char para campañas políticas.

Plata con la que retribuyó —le dijo Merlano a Revista Semana desde Venezuela—  por contratos que obtuvo en sociedad con la empresa Valorcon de Julio Gerlein, durante la segunda administración de Char (2016-2019).

Cure y Gerlein se ganaron en 2016, a través de Arroyos de Barranquilla SAS, la canalización del arroyo de la calle 76 por $89.350 millones. Conformaron esa sociedad con sus empresas Inversiones Jacur y Valorcon. Y en 2017 obtuvieron, como miembros de la Unión Temporal Gran Vía R90, un contrato por $90.648 millones para ampliar la Vía La Cordialidad de Barranquilla.

Ambas obras están hoy bajo escrutinio en Barranquilla: la primera porque se entregó con unas condiciones que limitaron la pluralidad de oferentes y la segunda porque ya suma ocho prórrogas y aún no está lista.

 Sobre las declaraciones de Merlano, que incluyeron a aforados, la Fiscalía y la Corte Suprema de Justicia anunciaron investigaciones en febrero de 2020. Hasta ahora Merlano es la única condenada por este entramado de corrupción.

Imputación de la Fiscalía a Julio Gerlein

Julio Gerlein asistió al Centro Cívico de Barranquilla en calidad de imputado. Foto: ZonaCero.Info.

La prófuga exsenadora Aida Merlano también dijo desde Venezuela que el megacontratista Julio Gerlein financió sus campañas desde que ella era candidata a cargos de elección popular local en Barranquilla, hace más de una década.

A Gerlein la Fiscalía le imputó en 2018 los delitos de concierto para delinquir, corrupción al sufragante y violación de los topes de gastos en las campañas electorales, por su presunta participación en una red de compra y venta de votos para favorecer a Aida Merlano en las elecciones legislativas de 2018. 

En audios presentados por la defensa de Merlano, a Gerlein se le escucha decir que puso $12.000 millones para la financiación de su campaña al Senado.

Merlano también dijo que Gerlein dio $6.000 millones para la campaña de Iván Duque a la Presidencia, asunto que el exmandatario siempre ha negado.

Gerlein no aceptó los cargos de la Fiscalía y el juicio, que inició en 2018, sigue sin mayores avances y se reinició el pasado 26 de septiembre, informó El Tiempo.

La reorganización de Valorcon

En 2019, la empresa más grande del emporio económico de los Gerlein, Valorcon, comenzó un proceso de reorganización. 

Según información presentada ante la Superintendencia de Sociedades, hasta ese año, esa empresa tenía obligaciones vencidas a más de 90 días, por $39.027 millones, y un pasivo total de $364.497 millones. Esta firma había participado, desde su creación y hasta 2019, en más de 100 proyectos de vivienda, infraestructura vial, industrial y deportiva en Colombia.

Por todos los problemas financieros de Valorcon, los Gerlein ahora contratan con el Estado a través de Construcorp SA y Obraci Construcciones SAS, otras dos empresas de su emporio económico.

  • Construcorp es una sociedad creada por Julio Gerlein Echeverría y Julio Gerlein Villa, en 2001.  
  • Mientras que Obraci Construcciones SAS fue constituida en 2020 y sus accionistas son Construcorp SA, Inversiones y Construcciones Range SAS y Valorcon.

Junto a Jacur, empresa de Faisal Cure (también señalado por Aida Merlano de corrupción), los Gerlein forman parte de la Unión Temporal Jacob 2020. La Gobernación del Atlántico les adjudicó el mejoramiento de la vía Santa Cruz–Socavones–Pendales y el empalme con La Cordialidad, por $18.242 millones.

La dupla Cure – Gerlein está detrás del Consorcio JCO Mallorquín, ganador de un contrato por $82.464 millones para intervenir la Ciénaga de Mallorquín. 

La fallida remodelación del aeropuerto Cortissoz

El aeropuerto tiene problemas de ventilación y distribución de espacios. Foto: Tatiana Velásquez

Además de enfrentar la reorganización de Valorcon, el caso Navelena, señalamientos por los peajes en Cartagena y la imputación por corrupción electoral de su patriarca, los Gerlein son cuestionados por la fallida remodelación del Aeropuerto Internacional Ernesto Cortissoz de Barranquilla.

A través de la empresa Valorcon, esa familia forma parte del Grupo Aeroportuario del Caribe (operador del aeropuerto). Tienen el 41.5% de participación. El resto lo tienen Equipo Universal (41.5%) e Inversiones Millenium Azcipo (17%).

Grupo Aeroportuario del Caribe comenzó, en agosto, una reorganización empresarial para atender sus obligaciones, y normalizar sus relaciones comerciales y crediticias, porque según la documentación presentada ante Supersociedades tienen obligaciones vencidas por más de 90 días.

La remodelación del aeropuerto es fallida porque no funcionan todos los aires acondicionados en las salas nacionales e internacionales; hay cables eléctricos a la vista; no hay escaleras eléctricas para que los pasajeros puedan bajar y subir maletas; el área de inmigración es un espacio reducido y la oferta de comida es poca.

A eso se suman las goteras cuando llueve y las áreas que aún permanecen señalizadas por obras en ejecución, sobre las cuales no existe claridad dados los problemas financieros del operador.

Los líos de La Cordialidad en Barranquilla

La Cordialidad va en un 63% de ejecución. Lleva cinco años en obras. Foto: Alcaldía de Barranquilla.

Otra millonaria obra en la que los Gerlein participan y ha tenido problemas de ejecución es la ampliación de la vía La Cordialidad de Barranquilla.

Adjudicada por la Alcaldía de Barranquilla, en 2017, a la Unión Temporal Gran Vía R90, esta obra por $90.648 millones ya suma ocho prórrogas y dos adiciones presupuestales sin que aún esté lista, contó W Radio.

Los Gerlein participan en esa unión temporal a través de la empresa Valorcon, con el 50%. El resto de participación lo tiene Inversiones Jacur, de Faisal Cure.

El millonario proceso de La Cordialidad solo tuvo dos oferentes. El consorcio Vía Cordialidad también presentó oferta, pero fue rechazado. Formaron parte de ese privado las firmas Mota Engil y T&J Ingeniería.

La obra completa un 67% de ejecución, informó la Alcaldía, y como pasa con las retrasadas obras de la Avenida Circunvalar de Barranquilla, cuyos contratistas son otros, la Alcaldía ha tenido problemas con la gestión predial, pues proyectó la obra sin haber terminado la adquisición de predios. 

A eso se sumó la parálisis de obras civiles por varios meses durante la cuarentena por coronavirus.

Además del retraso, esta obra que se ganaron los Gerlein ha sido cuestionada recientemente por el veedor Rey Torres, por la figura de contratación bajo la que se suscribió: crédito al proveedor.

El crédito al proveedor es una modalidad de financiación para obras públicas poco común en otras regiones de Colombia, pues no es usual que los contratistas cuenten con tal músculo económico para asumir riesgos al prestarle al Estado pudiendo invertir “su capital de forma más productiva”, informó La Silla Vacía en su investigación ‘El entramado de contratación de Álex Char’.

Los contratistas, además, deben demostrar que tienen buena capacidad crediticia con el sistema financiero. Esa investigación periodística señaló que ese esquema de financiación pública “crea un riesgo de que plata de cualquier procedencia termine siendo lavada por el mismo Estado”.

Ante el alud de críticas por las retrasadas obras en La Cordialidad, el alcalde Pumarejo  ha dicho que es una vía complicada “de intervenir” y por eso, junto a la Circunvalar, se demora “más tiempo de lo normal”.

 

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