Con la renuncia de Álvaro Fortich Revollo, el Dadis ahora tiene como directora encargada a Johana Bueno (izquierda). /Foto: Ofiprensa Alcaldía de Cartagena.

La tormenta que azota a Cartagena con la primera crisis de la administración Dau

A cinco meses de iniciado su gobierno, el alcalde de Cartagena enfrenta una turbulencia tras la renuncia del director de Salud, justo en la semana de mayor aumento de casos por coronavirus y en medio de críticas por su respuesta a la pandemia.

La renuncia del director del Departamento Distrital de Salud de Cartagena (Dadis) Álvaro Fortich Revollo es el capítulo más reciente de una seguidilla de hechos que tienen en entredicho la respuesta del gobierno de William Dau ante la pandemia por coronavirus, que dejaba hasta este 13 de mayo 874 contagios en esa capital, 51 de ellos muertos. 

Esa renuncia se da en momentos en que Cartagena necesita técnicos en salud, los gremios exigen mayor claridad sobre el rumbo de la ciudad, fuerzas políticas a las que Dau derrotó le piden al Gobierno nacional su intervención y los organismos de control indagan dos contratos firmados las últimas semanas por el Distrito. 

Evidencias todas de que la administración Dau no solo afronta una emergencia sanitaria sino que atraviesa por su primera crisis. Una crisis que saca a flote la falta de experiencia del mandatario en la administración pública y que deja a la ciudad aún más vulnerable.

La renuncia 

Aunque en su carta de renuncia Fortich Revollo agradece al alcalde Dau por haberlo nombrado en ese cargo y no detalla las razones de su dimisión en plena pandemia, las posteriores declaraciones de ambos en distintos medios de comunicación dejan ver que hubo un cortocircuito.

Dau, quien hasta este miércoles no se había referido directamente a la renuncia, dejó claro, en entrevista con W Radio, que “desde hace varias semanas” venía molesto con la gestión de Fortich y que en esa dependencia se necesita, más que un buen médico, un gerente “que ejecute, que ponga más camas UCI, que ponga más camas de nivel intermedio y más camas de hospitalización general”. 

“En dos meses yo no veía camas nuevas”, dijo el alcalde al referirse al tiempo transcurrido desde el inicio de la pandemia.

En abril la administración Dau anunció que lograría incrementar el número de camas, habilitando escenarios deportivos como los coliseos de Combate y Bernardo Caraballo, y la Biblioteca Distrital.

Sin embargo, hoy Cartagena tiene solo 633 de las 1.654 camas que, según el Ministerio de Salud, debe tener para atender la pandemia, y aún no convierte los escenarios deportivos en hospitales de campaña, como sí ocurre en otras capitales. La vecina Barranquilla, por ejemplo, ya adecuó su centro de convenciones y el parqueadero del Hospital Universitario Cari.

Minutos después de la entrevista de Dau con W Radio, el exfuncionario Fortich respondió, en el noticiero local de RCN Radio, que en una situación como la que atraviesa Cartagena no basta con tener nuevas camas si no se obedece a la autoridad sanitaria.

Lo dijo porque, según expresó, el alcalde no le hizo caso cuando lo alertó sobre lo inconveniente que resultaba permitir la salida a la calle de hombres con cédulas terminadas en cinco dígitos distintos, como ocurrió el 28 de abril. Ese día se vieron largas filas en almacenes y centros comerciales por la cantidad de ciudadanos habilitados para abastecerse.

Otro de los choques que Fortich tuvo con Dau fue cuando le propuso cerrar el mercado de Bazurto, la principal central de abastos de Cartagena. A esa decisión llegaron él y su equipo, según contó, tras evidenciar que allí no había forma de controlar la distancia social ni las medidas sanitarias. “Le dije (a Dau) que debía cerrarse Bazurto, controladamente, y él dijo: ‘no se va a cerrar Bazurto'”.

Parte de esas “falencias” en las que ha incurrido el gobierno distrital, como lo reconoció el mismo mandatario durante la posesión de Johana Bueno en reemplazo de Fortich, se evidencian en el aumento sostenido de contagios por Covid-19.

Contagios en ascenso

Los últimos cuatro días ha habido un aumento acelerado de casos de coronavirus en la capital de Bolívar, según los reportes del Ministerio de Salud.


Desde el domingo 10 de mayo el número de casos diarios confirmados sobrepasa los 50. Ese día el INS reportó 92 contagiados, 47 más que el sábado cuando fueron 45. El lunes el número de positivos bajó a 56, pero el martes la cifra volvió a subir con 79. Y este miércoles, con 107 nuevos casos, Cartagena registró la cifra diaria más alta desde el inicio de la pandemia.

En cuanto al número de muertos, el panorama es igual de desalentador: ya son 51 los fallecidos, 42 de ellos con otras enfermedades como diabetes, hipertensión, obesidad y condiciones cardíacas y pulmonares.

Parte de esos números se explican en la violación recurrente a las medidas de confinamiento y de distanciamiento social, que de acuerdo con el Ministerio de Salud son clave para contener la propagación del virus y permitirle al sistema sanitario atender, escalonadamente, el inevitable aumento de pacientes.

El mercado de Bazurto, las entradas a bancos e incluso los puestos habilitados por la Alcaldía para entregar los alimentos del Plan de Alimentación Escolar (PAE) han sido escenarios de aglomeraciones, en los que las personas no conservan los dos metros de distancia entre sí.

En Cartagena, hay pacientes con coronavirus en 125 de los 200 barrios, distribuidos en las tres localidades de la ciudad, según reportó el alcalde Dau este miércoles a través de Facebook Live. El Pozón, Bocagrande y Nelson Mandela lideran la lista.

Indagaciones de los organismos de control

Paralelo al aumento sostenido de casos y a la renuncia de Fortich, están las indagaciones preliminares iniciadas por la Contraloría y la Procuraduría a dos contratos firmados, el 8 de abril, por William Dau con la empresa barranquillera Ventas Distribuciones y Marketing Ltda, para adquirir pruebas rápidas e insumos sanitarios. Ambas compras suman $1.940 millones.

Aunque esos anuncios no son en sí mismos sinónimo de irregularidades y hacen parte de la vigilancia rutinaria de los organismos de control, le aumentan la presión a Dau y a su gabinete por su respuesta ante la crisis sanitaria, que ha sido fuertemente cuestionada por algunos sectores ciudadanos y políticos.

La Procuraduría General inició una indagación preliminar por presuntos sobrecostos en el contrato por $725.000.000 para comprar 10.000 pruebas rápidas para detectar Covid-19, a través de suero, plasma o sangre total. Esa indagación, anunciada el 29 de abril, pero divulgada recientemente, se basa en un informe de Funcicar.

Funcicar comparó los precios unitarios de distintos contratos, celebrados durante abril en el país, y encontró que el precio promedio por cada prueba fue de $29.555, es decir, $42.945 menos que lo pagado por la administración Dau, que compró pruebas a $72.500, cada una. Por tanto, con lo que la Alcaldía pagó hubiese podido comprar 14.530 pruebas más.

Como parte de esa indagación, la Procuraduría Delegada para la Moralidad Pública le pidió a la Alcaldía el contrato, los términos y condiciones del mismo y el estudio de neurociencia en el que se basó para firmarlo. Además, le pedirá al Ministerio de Salud detallar si existe instructivo alguno para que los entes territoriales contraten este tipo de pruebas en medio de la pandemia.

A este anuncio de indagación preliminar de la Procuraduría se suman dos intervenciones funcionales que realiza la Contraloría General: una por ese contrato de pruebas rápidas y otra por un contrato de insumos sanitarios, también celebrado con la misma firma barranquillera, por $1.215 millones.

El contralor delegado Luis Carlos Pineda anunció, el pasado 8 de mayo, en rueda de prensa virtual, la intervención de la Contraloría como parte de la vigilancia prioritaria de esa entidad a la contratación celebrada en el Caribe para atender la pandemia.

Un alcalde errático

Otro factor que juega en contra de Cartagena en plena pandemia es la actitud errática del alcalde.  Su discurso se ha caracterizado por apelar más a las emociones que a una narrativa técnica a la hora de pedir el cumplimiento del confinamiento y las medidas de autocuidado. Frases coloquiales como “deja de pendejear” o “si siguen saliendo van a caer muertos como moscas” han sido frecuentes en sus intervenciones recientes ante los cartageneros.

También ha sido común verlo en actitud festiva, pese a la gravedad de la pandemia. El pasado 8 de mayo, durante una donatón de 48 horas impulsada por la Alcaldía de Cartagena, la Gobernación de Bolívar y el sector privado, recorrió la bahía bailando champeta.

Lo hizo poco después de que el INS divulgara un reporte con 93 nuevos casos. Algunas voces reconocidas de la ciudad, como la de la psicóloga y activista por la igualdad de género Claudia Ayola, señalaron lo desafortunado de ese espectáculo.

Y una evidencia más de lo errático del comportamiento de Dau en plena crisis sanitaria ha sido las dos veces que ha pedido disculpas por la mala formulación del ‘pico, cédula y género’. Con esa medida organiza a los cartageneros para que se abastezcan y realicen diligencias bancarias o médicas sin infringir la cuarentena. Las primeras disculpas las pidió el 13 de abril y las segundas, el 26 del mismo mes.

Tan difícil le ha resultado el ‘pico, cédula y género’ que organizó un concurso para que los ciudadanos lo ayudaran a formular la medida vigente del 11 al 25 de mayo, tras el anuncio presidencial de prolongación de la cuarentena. El concurso se lo ganaron tres ciudadanos que tendrán como premio acompañarlo a la Torre del Reloj para darle cuerda al reloj público.


Ese concurso tampoco estuvo exento de críticas, especialmente porque esa medida es responsabilidad del mandatario distrital y debería adoptarla basado en datos georreferenciados que retraten con precisión el avance del virus por cada barrio de Cartagena.


Mucho más, porque la Alcaldía contrató el diseño y puesta en marcha de la aplicación Cuidémonos, por $150.000.000, pese a las voces en contra porque esa APP podría estar duplicando las funciones de CoronaAPP, diseñada por el gobierno nacional.

La Alcaldía firmó ese convenio de cooperación con la empresa catalana Innoquant Strategic Analytics SL para el desarrollo de software que permita la recolección de información ciudadana, en tiempo real. Datos que les proporcionan “herramientas adecuadas” al gobierno y personal sanitario para enfrentar esta situación de excepcionalidad, dice el contrato.

Por lo pronto, los cartageneros deben afrontar una de las grandes pandemias de la historia reciente con un mandatario sin mayor experiencia en lo público y a cuyo gabinete comienzan a aparecerle fisuras.

2 respuestas a “La tormenta que azota a Cartagena con la primera crisis de la administración Dau

  • Sería bueno que ustedes como medio digital periodístico y de control a todas las actuaciones de la alcaldía y derivados realizaran una iniciativa para brindar soluciones a esta emergencia, que por lo visto, va a afectar en gran medida a nuestra ciudad. Cuando hablo de iniciativa, me refiero a entrevistas con expertos sobre cómo proceder en Cartagena respecto al Covid – 19.

    Muy buen análisis el que hacen cada día, de manera exhaustiva.

    Todos los cartageneros estamos muy preocupados por esta situación y ustedes nos ayudarían muchísimo brindando cada vez más y mayor información.

    • Hola Alejandro. Muchas gracias por este comentario. Sí, estamos trabajando en una serie de textos sobre lo que viene y cómo se está preparando la ciudad, tanto en infraestructura como en medidas preventivas. Muchas gracias por leernos.

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