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Los próximos cuatro años, Barranquilla proyecta aumentar su deuda pública a $5.4 billones. /Foto: Tatiana Velásquez Archibold.

Financiación del Plan de Desarrollo ‘Barranquilla a otro nivel’ no pinta tan despejada para gobierno Char

Fitch Ratings, una de las calificadoras más grandes del mundo, revisa a negativa la perspectiva de evaluación de las finanzas de Barranquilla por el aumento de su deuda. Esa firma observó que esta capital “está por fuera de los límites locales de endeudamiento”.

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Fitch Ratings y Moody’s, dos de las evaluadoras de crédito más grandes del mundo, señalaron en recientes reportes que el Distrito de Barranquilla tiene presiones de liquidez por su elevada deuda. Moody’s, además, indicó que el comportamiento a mediano plazo de las finanzas de esta capital dependerá de factores inciertos, como el respaldo del Gobierno Nacional o una exitosa refinanciación de pasivos.

Ese escenario de incertidumbre no le garantiza al gobierno de Alejandro Char un camino tan despejado para conseguir que los bancos le presten hasta tres billones de pesos para financiar su Plan de Desarrollo ‘Barranquilla a otro nivel’, proyectado en $24.6 billones.

Especialmente, la gestión crediticia del Distrito no pinta sin nubarrones porque una de las dos calificadoras (Fitch Ratings) dio una perspectiva negativa de evaluación, en contravía del discurso del Concejo Distrital de enero pasado cuando le aprobó facultades a Char para ampliar la deuda. Y los bancos tienen en cuenta a las calificadoras en sus análisis de riesgo crediticio.

Lo que dicen las calificadoras

Fitch Ratings y Moody’s publicaron, con un mes de diferencia, sus más recientes reportes sobre las finanzas de Barranquilla, con perspectivas de calificación distintas: Fitch la revisa a negativa, mientras que Moody’s la mantiene estable.

La primera en publicar fue Fitch Ratings. El 16 de mayo pasado, esa calificadora le mantuvo la calificación a Barranquilla en BB, una nota aceptable gracias a su comportamiento tributario a diciembre de 2023. 

El recaudo, explicó Fitch Ratings, superó sus expectativas porque el Distrito lo aumentó en un 17% entre 2022 y 2023, en parte, por la ampliación de la base de contribuyentes y el incremento en las tarifas del impuesto de industria y comercio (ICA).

Sin embargo, esa calificadora revisa a negativa desde estable las perspectivas de las calificaciones nacional e internacional de Barranquilla a mediano plazo, porque su deuda está “por fuera de los límites locales de endeudamiento” y el Distrito proyecta aumentarla con tres billones de pesos adicionales durante los próximos cuatro años. 

Por límite de endeudamiento, Fitch Ratings aludió al indicador de sostenibilidad de la deuda, que para Barranquilla marcó 151%, según datos del Informe de Viabilidad Fiscal de 2022 del Ministerio de Hacienda publicados por La Silla Vacía

(El Ministerio de Hacienda aún no publica el Informe de Viabilidad Fiscal de 2023).

Ese indicador, que resulta de dividir el saldo de la deuda entre los ingresos corrientes del Distrito, sobrepasó el 100% establecido por la legislación colombiana (Ley 358 de 1997) y con las nuevas pretensiones de deuda del gobierno Char puede llegar al 163% a diciembre de 2027, según el Marco Fiscal de Mediano Plazo 2024-2033.

Además, señaló Fitch, no se espera que ese indicador se normalice hasta después de 2030, lo que “podría presionar las condiciones de costo y plazo de financiación del Distrito”.

 

En esa misma vía, un análisis del centro de pensamiento Fundesarrollo mostró que la financiación de la deuda en Barranquilla a 2022 pesaba dos veces más que en Bogotá (3%) y seis veces más que en Cali (1%), porque ese año el Distrito destinó el 6% de sus recursos para pagarles a los bancos capital e intereses.

Si bien Fitch Ratings reconoce que el incremento de la deuda de Barranquilla se debe a la financiación de un importante plan de inversiones, prevé mayor incertidumbre por su costo futuro y no descarta “limitaciones del Distrito para mantener liquidez disponible”, pues en 2023 tuvo déficit de caja.

Para Moody’s, por el contrario, la perspectiva es estable porque además de ver un fuerte recaudo de ingresos propios supone que Barranquilla mantendrá una liquidez adecuada durante el próximo año y medio, a partir de dos escenarios.

El primero es la exitosa refinanciación de su deuda, que podría ayudarle a “reducir las presiones de liquidez”. El Distrito ya comenzó a hacerlo este primer semestre: 

  • El Banco Santander de Negocios Colombia SA le autorizó $31.461 millones para pagar otro empréstito celebrado con esa entidad, en diciembre de 2021, por $41.948 millones, para el Plan de Desarrollo ‘Soy Barranquilla 2020-2023’, del gobierno de Jaime Pumarejo.
  • Y el Scotia Bank le autorizó, el 28 de junio, sustituir $110.000 millones en créditos que desembolsó el año pasado. Es decir, le cambió el plazo y la tasa de interés.

El segundo escenario del que partió Moody’s para su perspectiva de calificación es una “fuerte probabilidad de apoyo extraordinario por parte del Gobierno colombiano en caso de que la entidad enfrente un estrés de liquidez agudo”.

La calificadora no detalló en qué se basó para plantear esta posibilidad. Además, el marco regulatorio colombiano no contempla que el Gobierno Nacional haga rescates financieros o brinde piso económico a entidades territoriales ante la falta de liquidez. 

En otras palabras, esa calificadora mantiene su perspectiva estable basándose en factores que no dependen del todo de Barranquilla y, en cambio, tienen incertidumbre alta. 

Deuda nueva para ‘Barranquilla a otro nivel’

El gobierno de Char proyecta obtener $2.9 billones de nuevos créditos, durante los próximos cuatro años, para la financiación del Plan de Desarrollo ‘Barranquilla a otro nivel’, cuyo costo total es de $24.61 billones.

Con esa plata, el Distrito planea costear proyectos “emblemáticos”, como:

  • Parques para todos
  • Barrios a la obra 
  • Intervención de arroyos
  • Infraestructura hospitalaria
  • Mejoramiento de viviendas
  • Programas sociales (cuidadores, primera infancia, atención y prevención de violencia de género).

Esos nuevos recursos aumentarán la deuda de Barranquilla a $5.4 billones en 2027 y deben ingresar a las arcas distritales así:

  • $650.000 millones en 2024
  • $750.000 millones en 2025
  • $750.000 millones en 2026
  • Y $750.000 millones en 2027.

Con este escenario financiero que plantea el gobierno de Char, Barranquilla continuará aumentando su gasto público por encima de sus ingresos, tal como lo viene haciendo desde 2017. 

Por eso, Fundesarrollo anotó en una reciente publicación que es indispensable para el Distrito “fortalecer los ingresos propios y ajustar el gasto fiscal para evitar caer en una situación de insolvencia en el mediano plazo”.

Fundesarrollo señaló además que los indicadores recientes muestran “la necesidad de replantear la sostenibilidad de este modelo de crecimiento del gasto”

En la misma dirección estuvo una recomendación del Ministerio de Hacienda en el Informe de Viabilidad Fiscal de 2022. “Se recomienda evaluar la conveniencia de seguir aumentando el endeudamiento, dada la creciente participación en los últimos años y el servicio a la deuda ya existente, que durante 2022 presentó un incremento significativo”, se lee del documento.

La solidez de las finanzas distritales, defendida por el gobierno de Char y respaldada por el Concejo en enero pasado en contravía de todas estas alertas, está por probarse en los bancos, especialmente con las billonarias pretensiones de endeudamiento hasta 2027.

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