Nuevo round entre Samuel Tcherassi y Alejandro Char por la Luna del Río

Desde la segunda semana de noviembre, la Luna del Río cuenta con sus 44 cabinas instaladas. /Foto: Ofiprensa Alcaldía de Barranquilla.

Nuevo round entre Samuel Tcherassi y Alejandro Char por la Luna del Río

Aunque la rueda de la fortuna está a punto de inaugurarse, Tcherassi sostiene que es el autor del proyecto original y acusa al mandatario de usar sus diseños sin permiso.

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Sin que aún esté funcionando, la publicitada Luna del Río de Barranquilla, la rueda de la fortuna en la que la Alcaldía de esa capital invierte más de $30.000 millones, volvió al centro de la conversación pública. Esta vez no por su construcción ni por su impacto en la oferta turística de la ciudad, sino por una disputa política que tiene como protagonistas al alcalde Alejandro Char y a su otrora aliado, el empresario Samuel Tcherassi.

Tcherassi, quien ayudó a construir el modelo de gobierno Char y participó en contratos millonarios como la canalización del arroyo de la 65 y parte del Malecón del Río, hizo parte en 2019 del consorcio original asociado al proyecto de la Luna de Barranquilla, posteriormente promocionada por la Alcaldía como la Luna del Río.

Ahora sostiene que el Distrito y la empresa mixta Puerta de Oro están explotando sin autorización contenidos, diseños y marcas de su autoría.

Char, a través del abogado Iván Cancino, le salió al paso a esos señalamientos y sostiene que no existe delito alguno y que las acusaciones son un ataque político en medio del clima electoral del país.

La génesis de la disputa

La historia de la rueda de la fortuna se remonta a 2019, cuando la Alcaldía de Barranquilla adjudicó su construcción, por $20.000 millones, a un consorcio integrado por dos empresas: 

  • la italiana Fabbri Group 
  • y Consortium Infraestructura, del empresario Tcherassi. 

Sin embargo, la pandemia de COVID-19 frenó el desarrollo de ese contrato y las dificultades del momento llevaron al Distrito a liquidar el negocio y dejar el proyecto en suspenso. 

En 2024, la Alcaldía reactivó la iniciativa. Esta vez lo hizo a través de un contrato directo firmado con la empresa mixta Puerta de Oro, que seleccionó para su ejecución a la italiana Fabbri Group, por cerca de $30.000 millones. Con ese nuevo contrato Tcherassi quedó por fuera del negocio.

Justamente la selección de los italianos y la salida de Tcherassi del proyecto quebró la amistad entre el empresario y el alcalde barranquillero. 

En medio de esa ruptura, en abril pasado, Tcherassi dijo en su cuenta de X que se había quedado por fuera de ese millonario negocio porque se negó a pagarle a Char una coima equivalente al 10% del valor del contrato.

Lo que reclama Tcherassi y la respuesta de Char

Ahora, con la rueda ya armada y Char promocionándola en redes sociales y medios de comunicación como un símbolo de su apuesta por volver la mirada al río Magdalena, Tcherassi anunció en su cuenta de X que emprendió acciones legales para solicitar la suspensión del proyecto.

¿La razón? El empresario asegura que es el único y legítimo titular de los derechos de autor y de las marcas “Luna”, “Luna de Barranquilla” y “Luna Park”, que, según él, están registradas y vigentes ante la Superintendencia de Industria y Comercio desde 2018.

También afirma que posee los derechos morales y patrimoniales sobre los diseños arquitectónicos, bocetos, renders, conceptos creativos y proyecciones financieras de la Luna de Barranquilla.

En un documento de cuatro páginas que compartió en su cuenta de X, Tcherassi denunció que la Alcaldía y las empresas involucradas en la nueva versión del proyecto accedieron a esos insumos creativos de manera indebida, replicando y divulgando elementos protegidos por derechos de autor sin su consentimiento. 

Por estas presuntas irregularidades, Tcherassi le dio poder al abogado Fabio Humar para denunciar al alcalde Char por “violación de derechos de autor y usurpación de propiedad industrial” del proyecto.

Tras los señalamientos, Char respondió públicamente a través de su abogado, Iván Cancino, quien informó en X que asumirá la representación legal del mandatario en este caso. 

Cancino aseguró que Char no ha cometido ningún delito y que las acusaciones corresponden a un “nuevo ataque” contra el alcalde en un momento de alta sensibilidad política en Barranquilla.

Los ruidos que rondan la Luna

Como contó La Silla Vacía, la construcción de la Luna del Río ha estado marcada por denuncias de contratación amañada.

Correos revelados por ese medio, en enero pasado, muestran mensajes enviados por Santiago Acosta, cercano al alcalde Alejandro Char, a la firma italiana Fabbri Group para “cerrar el negocio”. Los correos se enviaron meses antes de que existiera cualquier documento público sobre la Luna. 

Situación similar ocurrió con la selección de la empresa Smart Steel, encargada de ensamblar y poner en funcionamiento la rueda. Esa empresa es propiedad del ingeniero Hugo Vargas, cercano a Char.  

La Silla Vacía también reveló un correo fechado un mes antes de la firma de ese contrato, en el que ya se mencionaba como ganadora a la empresa de Vargas. Esa empresa fue, en efecto, la seleccionada, confirmando que la adjudicación estaba prácticamente definida desde antes de que iniciara formalmente el proceso.

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