El Intercambiador de Ternera fue adjudicado por el gobierno de Dumek Turbay, por $80.040 millones. /Foto: Rénder de la Alcaldía de Cartagena.
Mota Engil, contratista de La Carolina, construirá el Intercambiador de Ternera
El gobierno de Dumek Turbay adjudicó este 12 de septiembre la segunda megaobra vial con la que promete mejorar la movilidad en el sur de Cartagena.
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El Consorcio ME Ternera, integrado por dos empresas de la multinacional portuguesa Mota Engil, acaba de ganarse la licitación para construir el Intercambiador Vial de Ternera en Cartagena, con una oferta de $80.040 millones.
Mota ya se había ganado, en abril pasado, la licitación del Intercambiador de La Carolina, por $100.836 millones.
Para este proceso de Ternera, Mota se enfrentó a otro peso pesado de la contratación pública colombiana, KMA Construcciones, del bolivarense Menzel Amín Avendaño.
Después del de La Carolina, el de Ternera es el segundo intercambiador que el gobierno de Dumek Turbay contrata en lo que va de su gobierno.
Cuatro ofertas, dos habilitados
De los cuatro consorcios que enviaron ofertas para la construcción de Ternera sólo dos quedaron habilitados:
- Consorcio Intercambiador Ternera, integrado por KMA Construcciones SAS, con el 60% de participación, y Autopistas del Sol SAS, con el 40% restante.
- Y Consorcio ME Ternera, integrado por Mota Engil Latam Col SAS, con el 99,99% de participación, y Mota Engil Engenharia e Construcao SA, sucursal Colombia, con el 0,01%.
El consorcio de Mota, representado por Nuno Viana Abranches, se impuso con una oferta de $80.040 millones.
Mota deberá ejecutar esos recursos, sin anticipo, en dos etapas:
- La primera, que tomará cuatro meses, será para el perfeccionamiento de los estudios y diseños del intercambiador.
- Y la segunda, para su construcción durante 20 meses.
La obra, proyectada para una ejecución de dos años contados a partir de la firma del acta de inicio de obras, deberá estar lista para el último año del gobierno de Turbay, es decir, 2027.
En mayo pasado, Funcicar publicó una serie de observaciones y comentarios sobre la millonaria licitación de Ternera.
Esa veeduría, a través de su observatorio de la contratación pública, alertó que:
- La agrupación de diseño y obra en un mismo proceso “es riesgosa”, en la medida que la fase de estudios y diseños puede dar como resultado intervenciones distintas a las previstas inicialmente. De ser así, se alteraría el alcance, los costos y plazos de ejecución del intercambiador
- Funcicar se basó en experiencias pasadas, con obras distritales, para hacer su observación: los centros de salud contratados con el crédito público de 2014 y las obras en el Canal Campestre y Matute, contratadas en 2021. Ambos proyectos costaron más de lo previsto inicialmente y tuvieron retrasos en su ejecución.
- Se desconoce el procedimiento adelantado por la Alcaldía para definir el presupuesto de las obras, considerando que el contratista en la etapa de diseño puede identificar que el valor establecido es insuficiente para ejecutar todo el proyecto.
- El proyecto incluye un componente de gestión predial, a cargo del contratista. Es decir, además de diseñar y ejecutar las obras, deberá adquirir los predios por donde pasará la obra, tarea que no forma parte de la gestión ordinaria de las empresas de construcción de vías.
Funcicar resaltó que, a diferencia de lo ocurrido con las obras del Intercambiador Vial de La Carolina, Malecón del Mar y la construcción de cinco megacolegios, en esta licitación la Alcaldía de Cartagena publicó más documentos técnicos con el borrador de pliegos.
Un contratista fuerte en el Caribe
La multinacional portuguesa Mota Engil, fundada en 1946 por Manuel António da Mota, aterrizó en Latinoamérica en 1998 y desde entonces no ha parado su expansión en esta región. Además de Colombia, hoy tiene oficinas en México, Perú, Brasil, Chile, Paraguay y República Dominicana.
En mayo pasado, la Contraloría archivó una investigación fiscal que le seguía a Mota, junto a otros contratistas del país, después de haberlos declarado responsables fiscales por la ejecución de una bolsa de recursos para intervenir 248 escuelas en varias regiones del país. Esos recursos estaban a cargo del del Comité Fiduciario del Fondo de Financiamiento de la Infraestructura Educativa.
Esa fue una ambiciosa apuesta del gobierno de Juan Manuel Santos, en 2016, para modernizar la infraestructura educativa en Colombia. Sin embargo, esa contratación terminó con obras abandonadas y sobrecostos: Mota sólo entregó 17 y en septiembre de 2019 renunció a seguir con ese proceso, alegando que el Fondo de Financiamiento no tenía voluntad de llegar a acuerdos para concluir las obras.
Si llegaba a quedar en firme la sanción fiscal, Mota Engil le había comunicado a la Alcaldía que procedería “a realizar el pago”, asunto que ya no es necesario.
Mota Engil es una de las principales contratistas públicas del Caribe colombiano. Desde 2024 se ha ganado, al menos, $329.590 millones en contratación pública en esta región, pues además de los $100.836 millones que se ganó para ejecutar La Carolina, Barranquilla la contrató para:
- Construir la losa sobre el arroyo de Rebolo, por $111.716 millones. Intervención recientemente cuestionada en esa capital porque no resuelve las inundaciones en ese emblemático barrio y con el primer aguacero de 2025 (11 de abril) se inundaron, al menos, 18 casas.
- Y canalizar el arroyo de la calle 85, por $117.038 millones.