Más deuda para financiar obras: Barranquilla firma crédito por $337.000 millones con JP Morgan

Con los nuevos créditos, Barranquilla financia, principalmente, obras de infraestructura, como vías, parques y canalización de arroyos. /Foto: Alcaldía de Barranquilla.

Más deuda para financiar obras: Barranquilla firma crédito por $337.000 millones con JP Morgan

La capital del Atlántico cerró 2025 con $3,65 billones de deuda. Este año ya ha firmado tres créditos de largo plazo, incluido uno con JP Morgan Chase Bank. Además, emitió bonos en el mercado internacional para refinanciar parte de su deuda interna.

Súmate a Mi Lupa, el programa de membresías con el que La Contratopedia Caribe busca el apoyo ciudadano para seguirle el rastro a la contratación pública. Con tu aporte ayudas a un medio de comunicación regional, que desde 2019 le pone rostro a la plata pública en Bolívar, Cartagena, Barranquilla y Atlántico. Gracias por respaldar este proyecto. Aporta aquí.

La Alcaldía de Barranquilla firmó el pasado 14 de julio un nuevo crédito externo con JP Morgan Chase Bank por US$100 millones, correspondientes a $337.000 millones. Con esos recursos, el gobierno de Alejandro Char financiará siete proyectos incluidos en el plan de desarrollo Barranquilla a Otro Nivel.

En 2025, Barranquilla ya había firmado con esa entidad financiera un primer crédito por US$83,3 millones, equivalentes entonces a cerca de $350.000 millones. Esa operación le sirvió a la ciudad para  reemplazar una deuda de 2022 que había firmado con un banco alemán.

El nuevo crédito con JP Morgan es el tercero de largo plazo firmado por el gobierno de Char en lo corrido de 2026. Antes había contratado otros $77.000 millones con los bancos Santander e Itaú para financiar los programas Barrios a la Obra y Todos al Parque. Ambos préstamos tienen un plazo de cinco años.

En mayo pasado, Fitch Ratings elevó de ‘AA’ a ‘AAA’ la calificación nacional de largo plazo de Barranquilla y mantuvo la perspectiva en estable. Sin embargo, conservó en ‘BB’ las calificaciones internacionales de la ciudad y advirtió riesgos asociados a su limitada liquidez y al crecimiento previsto del endeudamiento.

Esa mejora de la calificación nacional se explica, en gran medida, por un mayor recaudo de impuestos —principalmente Industria y Comercio (ICA) y Predial—, menor dependencia de las transferencias nacionales y el mejoramiento de los indicadores utilizados para medir la capacidad de pago de la ciudad. 

Fitch calcula que el recaudo tributario de Barranquilla creció a una tasa promedio anual del 21,9% entre 2021 y 2025.

El nuevo crédito

Con los $337.000 millones que le desembolsará JP Morgan, el Distrito financiará siete proyectos. Seis de ellos son de infraestructura para vías, parques, canalización de arroyos, escuelas y hospitales. El séptimo corresponde a la titulación de predios para familias de estratos uno y dos.

El crédito tiene un plazo de 10 años, vence en julio de 2036 y fue pactado a una tasa fija del 14,29% anual.

Aunque el préstamo fue pactado en dólares, su estructura financiera fija la obligación en pesos para proteger a la ciudad frente a las variaciones de la tasa de cambio. 

Su desembolso estaba previsto para el pasado 22 de julio, fecha desde la que comienzan a causarse los intereses. El primer pago de esos intereses está programado para el 22 de enero de 2027.

El préstamo incluye un período de gracia de dos años y medio exclusivamente sobre el capital. Es decir, durante ese tiempo la ciudad no tendrá que abonar al capital, pero sí pagar intereses semestralmente. 

El capital debe pagarse en 16 cuotas semestrales de $21.062,5 millones cada una. La primera vence el 22 de enero de 2029 y la última, el 22 de julio de 2036.

Como ocurrió con el crédito contratado en 2025, esta nueva operación con JP Morgan cuenta con una garantía del Organismo Multilateral de Garantía de Inversiones —MIGA por sus siglas en inglés—, entidad del Grupo Banco Mundial. 

Esa garantía cubre hasta el 95% del capital y los intereses frente a determinados riesgos. También cubre al Distrito frente a variaciones cambiarias y de tasas de interés.

La garantía genera costos adicionales para la ciudad: un pago inicial de US $1,18 millones y otros 19 pagos semestrales, que comienzan en enero de 2027. Esas cuotas oscilan entre US $1,15 millones y US$77.293.

En total, la prima MIGA asciende a unos US $14,7 millones.

Además, la ciudad deberá entregar una comisión de estructuración de US $616.530, en dos cuotas. 

El contrato establece que, mientras Barranquilla no incurra en incumplimiento, JP Morgan deberá reintegrar una parte de esa comisión entre julio de 2034 y enero de 2036, según un cronograma definido en el contrato. 

Si existe un incumplimiento, esos recursos podrán destinarse a cubrir obligaciones pendientes con MIGA.

La billonaria deuda de la ciudad

Barranquilla cerró 2025 con una deuda de $3,65 billones, según el reporte de comportamiento crediticio presentado por la ciudad ante el Consolidador de Hacienda e Información Pública (CHIP). El saldo aumentó cerca de $496.000 millones frente a 2024, cuando sumaba $3,16 billones. 

A diciembre de 2025, la ciudad tenía 17 acreedores; la mayor parte de ellos, bancos comerciales.

Durante 2025, el Distrito reportó aproximadamente $1,29 billones en nuevos desembolsos y pagó $766.531 millones en abonos a capital y $360.803 millones en intereses.

Del total adeudado al finalizar 2025, cerca de $2,29 billones correspondían a deuda interna y $1,37 billones a deuda externa.

Barranquilla estructuró, además, una emisión internacional de bonos por US $350 millones —alrededor de $1,4 billones— para refinanciar parte de su deuda interna. Este 23 de julio, Fitch asignó a esos títulos una calificación de riesgo ‘BB’.

El alcalde Char anunció la operación, pero no precisó cuáles créditos serán pagados con estos recursos.

Pese a su elevado nivel de endeudamiento, Barranquilla ha cumplido hasta ahora con sus obligaciones financieras. No obstante, Fitch ha advertido que la ciudad presenta dificultades recurrentes para mantener recursos disponibles en caja.

En 2025, el déficit de caja fue de $69.500 millones. Para Fitch, la tendencia a registrar estos faltantes constituye un riesgo crediticio porque evidencia limitaciones en la liquidez de la ciudad.

Y este año tampoco ha sido la excepción. La Alcaldía ya firmó dos créditos de tesorería con JP Morgan Colombia y el Banco de Bogotá, por $118.000 millones, para cubrir faltantes temporales de caja.

Ambas obligaciones deberán pagarse en una sola cuota en diciembre próximo, cuando el Distrito debe tener mayor liquidez. Mientras tanto, generan intereses.

Por el crédito con JP Morgan, la ciudad deberá pagar una tasa equivalente al IBR a tres meses más 3,5 puntos porcentuales. Y por el del Banco de Bogotá, la tasa corresponde al IBR a tres meses más 2,2 puntos porcentuales.

La IBR es una tasa variable, certificada por el Banco de la República. Por tanto, además de aumentar su deuda de largo plazo para financiar inversiones, Barranquilla paga intereses por obtener liquidez temporal para atender sus obligaciones cotidianas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Suscríbete a La Contratopedia Caribe

Share This