La transformación de la infraestructura urbana de Cartagena a la que le apunta el gobierno de Dumek Turbay se cimienta sobre una billonaria deuda. /Foto: Alcaldía de Cartagena.
Cartagena cerró 2025 con $154.699 millones de deuda y $1,29 billones por desembolsar
El monto incluye obligaciones heredadas de anteriores gobiernos y los primeros $102.462 millones girados de los créditos que gestionó la administración de Dumek Turbay.
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Cartagena cerró 2025 con una deuda pública de $154.699 millones, según el reporte presentado por la Alcaldía ante el Consolidador de Hacienda e Información Pública (CHIP). Esa cifra equivale a casi dos veces y media los $62.327 millones que la ciudad registraba a diciembre de 2024.
El nuevo saldo incluye los primeros desembolsos de los créditos gestionados por el gobierno de Dumek Turbay y dos deudas contratadas por administraciones anteriores: una con Bancolombia en 2019 y otra con el Banco de Bogotá en 2022.
La deuda de la ciudad, sin embargo, aumentará considerablemente a medida que reciba los recursos de las 10 operaciones de crédito por $1,39 billones que la administración Turbay ya contrató con diferentes bancos. La mayor parte de esos desembolsos está programada para este 2026.
Hay $1,39 billones contratados y solo $102.462 millones desembolsados
La administración de Dumek Turbay ya contrató 10 operaciones de crédito por $1,39 billones, equivalentes al 93% del cupo de endeudamiento por $1,5 billones que el Concejo de Cartagena le autorizó en agosto de 2024.
Con esa plata, el Distrito financiará obras de infraestructura incluidas en el Plan de Desarrollo ‘Cartagena, ciudad de derechos’, muchas de ellas ya están en ejecución.
Sin embargo, los desembolsos fueron mayoritariamente programados para 2026, le explicó en diciembre pasado la Alcaldía a La Contratopedia. Este año deben ingresar a las arcas distritales más de un billón de pesos (cerca de $1,037 billones) y el resto en 2027.
Por eso, la ciudad aún no registra una deuda billonaria: esos recursos sólo se sumarán al saldo efectivo de la deuda distrital a medida que los bancos entreguen los recursos.
Y al cierre de 2025, la Alcaldía había recibido $102.462 millones de esos nuevos créditos, equivalentes al 7,37% del monto contratado. Es decir, cerca de $1,29 billones seguían sin desembolsarse.
El reporte presentado al CHIP muestra que cuatro de los 10 créditos gestionados por el gobierno Turbay registraron desembolsos el año pasado.
- Bancolombia giró $35.524 millones de un crédito por $279.749 millones para el sector transporte.
- El Banco de Occidente desembolsó otros $35.000 millones de una operación por $103.239 millones, también destinada a proyectos de transporte.
- BBVA entregó $29.549 millones de un crédito por $198.000 millones para inversiones en ambiente y desarrollo sostenible.
- Y el Banco de Bogotá giró $2.389 millones de una operación por $60.000 millones para el sector educativo.
Los demás créditos contratados por la administración de Turbay todavía no tenían recursos girados a corte del pasado 31 de diciembre.
Las condiciones de la nueva deuda
Los nuevos créditos que Cartagena contrató tienen 10 años de plazo y periodos de gracia de entre dos y tres años. Es decir, aunque los recursos serán ejecutados durante el gobierno de Turbay, serán las administraciones siguientes las que deberán pagar gran parte de esas obligaciones.
El reporte de Cartagena ante el CHIP proyecta el pago de las deudas que ya estaban desembolsadas al finalizar 2025 hasta 2035. Ese cronograma, sin embargo, cambiará a medida que la ciudad reciba nuevos desembolsos.
La ciudad tiene una calificación crediticia favorable para asumir ese endeudamiento. En su revisión más reciente, publicada en mayo pasado, la calificadora Fitch Ratings ratificó las notas nacionales de Cartagena en ‘AA(col)’ a largo plazo y ‘F1+(col)’ a corto plazo, con perspectiva estable.
Según esa calificación, Cartagena tiene un flujo de ingresos anuales que le permiten sostener su billonaria deuda, aunque su nivel de endeudamiento no la libera de riesgos. La ciudad debe mantener el crecimiento de sus recursos, controlar sus gastos y garantizar el flujo de caja necesario para pagar capital e intereses, sostiene Fitch Ratings.
La actual fotografía crediticia es apenas un bosquejo del nuevo ciclo de endeudamiento de Cartagena. La imagen será más nítida en 2027, cuando la Alcaldía reporte las sumas que ingresaron de los nuevos créditos gestionados por la actual administración distrital.